Un concepto que no se suele detallar en la mayoría de los casos, y casi siempre se decanta por la imposición de la parte más fuerte (rara vez el Distribuidor) es hasta donde llega la responsabilidad de vendedor y desde donde empieza la del comprador.

En la compraventa a nivel internacional se utilizan los términos Incoterms en la que una serie de siglas define exactamente donde termina y empieza la responsabilidad de cada parte, y este término se suele detallar en los contratos. Pero en el nuestro caso, ante el proveedor, se limita a pactar el precio de la mercancía en "origen" cuando nos hacemos cargo del transporte o en "destino" cuando nos lo entregan en nuestro almacén. No especificándose exactamente dónde ni cómo; aunque (salvo alguna disputa con el chofer que nos hace la entrega de la mercancía) no suele haber mayor problema.

Pero cuando se trata de la entrega de mercancías por parte del Distribuidor a sus clientes, la situación cambia. Algunos clientes abusan del servicio que prestamos en cuanto a entrega de nuestras merciancías en su casa. Obligando a nuestros repartidores a dejar la mercancía en lugares poco accesibles, reponer sus almacenes, colocarles la mercancía, entregar la mercancía en lugares diferentes, y un largo etc.

El concepto o la idea de la entrega de mercancías en planta calle trata de hacer la entrega de la mercancía en casa de nuestro cliente en el primer lugar que no moleste y siempre en la planta del local que está a la altura de la calle. Siendo a partir de ese momento, estando conforme el pedido entregado con lo acordado, la responsabilidad del cliente.

Es posible que algunos Distribuidores, sobre todo los de menor tamaño, utilicen el servicio como argumento de venta y quieran destacar por esto al no poder competir en precio con los Distribuidores más grandes. Pero analizando los costes que esto supone, probablemente con compense dar este servicio por el perjuicio que causa no solo en el tiempo extra que se requiere en cada entrega bajando en número de entregas que puede hacer nuestro chofer en una jornada, sino el esfuerzo extra (subiendo cajas a altillos o bajando a sótanos) que necesitan aumentando el desgaste físico y con ello ralentizar su tarea aumentando las posibilidades de lesiones desencadenando en bajas del personal.

 Es difícil la implantación de este concepto por el miedo a perder muchos clientes. Pero tenemos la experiencia de Coseral, pionera en implantar este concepto, en la que de los 178 clientes que inventariaron a los que se les hacia la entrega en sótanos o altillos; por el hecho de entregarles en "planta calle" tuvieron 15 bajas de clientes y los otros 163 continuaron como clientes. Como vemos el resultado a sido muy satisfactorio ya que el rendimiento de los recursos ha aumentado de forma significativa con una cantidad de bajas bastante baja. En los casos más importantes (grandes cuentas) se buscaros soluciones alternativas como la mayor frecuencia de entregas. Pero desde luego el rendimiento de los recursos y la eficiencia de los repartidores han aumentado de forma significativa.

También siendo importante dignificar el trabajo del repartidor. Sabemos los problemas que tenemos para encontrar personal cualificado para este puesto y el perjuicio que nos causa cada vez que alguno de ellos coge la baja. Con esto también se pretende que el puesto de trabajo del repartidor esté más dignificado y tengamos más opciones a la hora de su contratación; a la vez que estas personas también se sientas mas satisfechas con sui trabajo.

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